Habitualmente cuando se acude a un centro de estética, la primera fase es, o debería ser, un buen diagnóstico de piel para conocer las necesidades de esta y así poder tratarla correctamente. En nuestro centro de estética en A Coruña, somos tan conscientes de ellos, que el diagnóstico es gratuito y sin compromiso.
El principal motivo es poder conocer tu piel y las necesidades, muchas veces creemos que nadie conoce mejor nuestra piel que nosotros, pero muchas veces, nos equivocamos.
El mundo de la estética tiende a pensar que existen 4 tipos de pieles, grasas, mixtas, secas y sensibles. Esto no es del todo correcto, ya que eso es una tendencia genética. Nuestra piel en realidad, a pesar de ser grasa, puede estar deshidratada en ciertas zonas, de manera que sentiremos un ligero picor, puede estar sensible porque está muy falta de hidratación, etc.
Es por ello qué hacer un buen diagnóstico de piel inicial es la clave para obtener buenos resultados.
Seguramente es uno de los conceptos más innovadores del mundo de la estética, los instantes de la piel son una "fotografía" de como está tu piel por dentro y por fuera en un momento determinado.
La piel puede cambiar en milésimas de segundo, por ejemplo cuando nos enfadamos, esta puede comenzar a emanar grasa, o cuando nos llevamos un susto muy grande, puede secarse en cuestión de segundos. Esta es la forma biológica en la que el cuerpo reacciona a lo que nos sucede en el día a día. Nos prepara biológicamente para afrontar las situaciones.
Si por ejemplo tenemos mucho estrés, como el estrés deteriora los lípidos de la piel, el cuerpo comienza a emanar grasa con el fin de crear un efecto invernadero que evite la pérdida insensible de agua. Es por ello que el estrés provoca grasa, aunque la piel pueda tener una tendencia genética seca.
Debido a la importancia de los instantes de la piel, es por ello que el diagnóstico de la piel facial es tan importante (también la corporal, aunque no cambia tan rápido). Y es por ello que en Lya Estética incidimos tanto en esta fase.
Los centros que trabajamos con Biologique Recherche sabemos muy bien la importancia del diagnóstico de la piel del rostro, es por ello que conocemos las 5 fases que todo buen análisis:
La primera fase siempre es un buen cuestionario, es una gran forma de conocer algunas de las circunstancias de que rodean a la persona y que se pueden reflejar en la piel. Cómo ha evolucionado esta a lo largo de los años, los hábitos de consumo de tabaco, alcohol, alimentación, etc. Incluso cosas como los medicamentos tienen una gran importancia en el buen estado de la piel. Es por ello que se hace un cuestionario completo y concienzudo.
La segunda parte de esta fase es opcional aunque muy recomendable, la utilización de la Skin Instant Lab permite realizar un diagnóstico de piel a nivel interno, es decir, permite analizar el estado de la barrera cutánea, sebo, pigmentación, etc. Esto es una forma de ver todo aquello que puede ser invisible a la vista y obtener medidas precisas.
Tras esta fase de diagnóstico, ya se conoce mucho sobre la piel.
El diagnóstico de la piel visual es uno de los más comunes e importantes, comprobar cosas como la flacidez del rostro, arrugas, pigmentación, tonalidad, etc. permite saber cómo esa piel reacciona. Este diagnóstico hay que hacerlo tanto de pie como tumbados, ya que en ocasiones hay que comprobar cómo esa piel cambia según cómo la gravedad le afecte.
Una vez realizado una primera fase visual, hay que continuar el análisis y diagnóstico de la piel con una fase táctil. En esta etapa se toca la piel, se comprueba si se enrojece fácilmente a la hora de tocarla, si se siente seca, si el tejido se pega correctamente al rostro o no e incluso comprobar el grado de apergaminado por falta de hidratación.
Esta fase va muy ligada a la anterior ya que según se toca la piel, se observan los cambios que esta va teniendo.